
Las partidas de dominó para los chicos del bastón es el mejor momento del día. Mariano, Vicente, Ramón y José son D’Artagnan y los tres mosqueteros, todo el día guerrilleando contra la soledad. El centro social del barrio Altabix está a doce golpecitos de bastón de su mejor pasatiempo, el trono donde descansan tras la dura jornada de lucha. Sus hijos e hijas, sus nietos y nietas están lejos, ocupados. Pero ellos, después de su carajillo de cognac barato, se arman de valor y se enfundan en el traje de guerra. Agarran la espada, para no tambalearse contra las bocanadas de aire del desánimo. Se mantienen, los unos a los otros, y si el equilibrio se hace imposible dan doce golpecitos de espada y descansan en el trono. Las palmeras paradisíacas les resguardan del miedo, todos juntos son invencibles. Se ríen y vitorean aliviados “¡todos para uno, y uno para todos!”