Arranca tu mirada habitual y acómodate el nuevo zoom de manera que puedas ver y no mirar. Escarba en la barahúnda social y recoge su inmortalidad para concienciar a los espectadores pasivos.
Es fotoperiodismo.

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miércoles, 19 de noviembre de 2008

Los chicos del bastón


Las partidas de dominó para los chicos del bastón es el mejor momento del día. Mariano, Vicente, Ramón y José son D’Artagnan y los tres mosqueteros, todo el día guerrilleando contra la soledad. El centro social del barrio Altabix está a doce golpecitos de bastón de su mejor pasatiempo, el trono donde descansan tras la dura jornada de lucha. Sus hijos e hijas, sus nietos y nietas están lejos, ocupados. Pero ellos, después de su carajillo de cognac barato, se arman de valor y se enfundan en el traje de guerra. Agarran la espada, para no tambalearse contra las bocanadas de aire del desánimo. Se mantienen, los unos a los otros, y si el equilibrio se hace imposible dan doce golpecitos de espada y descansan en el trono. Las palmeras paradisíacas les resguardan del miedo, todos juntos son invencibles. Se ríen y vitorean aliviados “¡todos para uno, y uno para todos!”

domingo, 9 de noviembre de 2008

El tour de Dolores



Dolores recorre el camí del Trencaor todos los días para llegar a su casita de campo en La Baia. Tiene setenta y seis años, cuatro hijos, seis nietos y una bicicleta rosada como sus pómulos a la intemperie. Se la compró su José hace veinte años, pero hace tres la sorprendió al ver que le había cambiado las ruedas y el sillín. Todos sus hijos tienen coche, y los nietos tienen un móvil, un emepetrés, un ordenador, y algunos de ellos tienen incluso una tele en su cuarto.





A Dolores le gusta pasearse con su bici, ir con ella a recoger tomates y, por supuesto, la necesita para bajar al pueblo a comprar. Sus hijos están empecinados en comprarle un móvil para usarlo en caso de emergencia, pues recorre algunos paisajes casi desiertos. Sin embargo, ella rehúsa de lo que los periodistas llamamos las “nuevas tecnologías”. Ella prefiere encender su transmisor, escuchar las noticias del día o ver algún programa de cante en la tele de la salita.