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Es fotoperiodismo.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Mi cinema paradiso


Hagas lo que hagas, ámalo. Y miles de besos de películas. Es lo único que acudió a mi mente al entrar en un pequeño Cinema Paradiso. No estaba en Italia, pero sonaba Ennio Morricone. Hace tiempo que estos cines ardieron con la llegada de los multicines. Apenas quedan Alfredos que se apasionen con las grandes películas en pequeñas salas. Ni Totós con el corazón compungido con un vals de los besos más prohibidos y olvidados. Pero todavía hay pequeños callejones donde ver una taquilla al aire libre, y un hombrecillo que a poco precio te da unas entradas acartonadas, pequeñas y de colores. Como antes. Casi una colección con las que poder hacer fotogramas de un pasado entrañable, una película compuesta de películas propias de los cinemas paradisos más recónditos. Ahora el cine es sólo un sueño, como dijo Alfredo.

5 comentarios:

Desayuno con titulares dijo...

¡Qué razón tienes, Noemí! El otro día experimenté la misma sensación que tú. Estaba interesada en ver una nueva película extranjera. No tiene ese carácter comercial que las caracteriza normalmente, pero sí un encanto particular que la ha hecho ser una de las favoritas de la crítica. Se llama Bella. Y estoy deseando ir a verla.

Llegué a los cines ABC de Elche y descubrí, con horror, que la película no estaba en cartel... En cambio, había otras tantas que no tenían más que presentar que un argumento comercial, unos personajes esterotipados y unos 90 minutos de risa tonta...

Fue entonces cuando me di cuenta del tiempo que había pasado desde que L'Aljub trajo consigo el cine barato y común dejando a un lado la grandeza de otros cines como Alcázar, Odeón, Capitolio y demás que siempre tenían una pequeña película alejada de esta superficialidad.

Gran entrada, Noe, y perdona toda la parrafada que te he soltado.

P.S.: Me he enterado de que en Alicante, en el Puerta, sí que está en cartel ;)

Derans dijo...

El encanto del cine acabó cuando llegaron los multicines. También se lo han cargado los que asumen que para ver una película en una sala es estrictamente necesario comer como gorrinos haciéndo el mayor ruido posible...
De mayor quiero escribir como tú Noe...
Recuerda, hay que decirlo más.

Nuria dijo...

Estoy con Esther y con Andrés... La última vez que fui al cine fue para ver las Trece Rosas... La verdad es que un factor que influye en que no vaya al cine es la falta a de tiempo. Pero caso a parte, estoy acostumbrada a ver todos los fines de semana la cartelera en el Aljub, y la verdad es que es muy triste... docenas de personas se amontonan delante de la entrada para ver una película insustacial y que les haga pasar un buen rato. Después a cenar y a comentarme a mi lo mala que ha sido X película y la pena que les da haberse dejado casi 7 euros en una entrada... Pero bueno, a día de hoy quién no corre vuela y lo único que se vende es lo fácil ;).
¿Para cuando alguna película como Amélie? (que nos haga ir a un mundo especial...) o ¿el Pianista, la Vida es bella, la Milla verde?

Un besito =)
Me encanta tu zoom, siempre tan cerca ^^

Pepe Muñoz dijo...

estos siempre serán para mí los verdaderos cines... y lo peor es que dentro de unos años nadie se acordará de ellos... putos multicines, han conseguido acabar con la magia de ver una buena película (aunque también es cierto que a estos multicines no llegan nunca las buenas películas...)

DarkSapiens dijo...

Siempre recordaré la sorpresa e indignación que sentí cuando, al poco tiempo de abrir el centro comercial l'Aljub, desaparecieron absolutamente todos los cines que había en Elche hasta entonces. Y sin contar que l'Aljub está bastante lejos de todo, de forma que no sirve ir paseando al cine, que la calidad de la proyección y el sonido es peor que en algunas de las salas que había antes en la ciudad, y que las películas son más comerciales, como ya se ha comentado… encima coincidió más o menos con la época en que las entradas de cine dejaron de costar esos 3 euros que valían antes, para subir a 5 o más. El doble.

En fin, al menos queda el Odeón, donde sí pueden verse algunas películas buenas que de otro modo quedarían sepultadas bajo las comerciales, y además se puede disfrutar de ellas a precio razonable.

Saludos, Noemí :)