Arranca tu mirada habitual y acómodate el nuevo zoom de manera que puedas ver y no mirar. Escarba en la barahúnda social y recoge su inmortalidad para concienciar a los espectadores pasivos.
Es fotoperiodismo.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Supercalifragilísticoespialidoso


Mamá es el supercalifragilísticoespialidoso más antiguo que se conoce. Con ese poco de azúcar, tenemos la píldora. Mamá es la Mary Poppins con un bolso sin fondo donde guarda un sinfín de paciencia. Mamá, y las camas están hechas. Mamá, y los platos aparecen y desaparecen. Es el final alternativo de Aladdín, un genio nunca liberado a pesar de acudir incondicionalmente a cada frote de lámpara. Mamá, además, nunca deja de ser mamá, lo es las veinticuatro horas. Para ella no hay días, ni semanas sino que el tiempo se mide por la cantidad de paciencia del bolso sin fondo. Pero mamá tiene su pequeño secreto. Consigue hacer las camas, limpiar el polvo, hacer la comida, limpiar los rodapiés, barrer, fregar los platos, lavar la ropa, recoger a los niños del colegio gracias a la magia y a su paraguas volador. ¿Cómo si no haría todo eso?

4 comentarios:

Pepe Muñoz dijo...

Como decía Luis Piedrahita en su monólogo: "Le preguntas a tu madre dónde está tal cosa, y te dice: "¡En su sitio!"; vas al sitio y allí no está esa cosa; vuelves a preguntar y te vuelve a decir lo mismo, en tono más agresivo. Pero en ese sitio no hay nada. Preguntas otra vez, tu madre viene ya cabreada, se acerca al sitio donde se supone que tiene que estar esa cosa, y por arte de magia -como si esa cosa se asustase al ver a tu madre- aparece. Entonces tu madre se cabrea contigo: "¡¡No te dije que estaba en su sitio!!""

Vale, el monólogo de Piedrahita no decía exactamente esto, pero es que no me acuerdo bien... Ni siquiera me acuerdo de si era de Piedrahita.

PD: El bolso de la madre es como el de Doraemon.

PD2: ¿Los platos los friegan las madres? Vaya, siempre creí que se fregaban solos...

sintomático dijo...

Echo de menos aquella época en la que por arte de magia un pantalón que había caído debajo de la mesa, junto a la pelota de fútbol y la papelera, aparecía de repente al día siguiente planchado y colgado sin rechistar.

¡Qué madres! ¡Vaya madrazas!

Muy bonita entrada, pienso exactamente lo mismo de la mía. Gracias.

Nuria dijo...

Es una entrada muy bonita! Todas las madres son supermamás, aunque no sepamos valorarlo algunas veces =)


Un besito nena! ^^

Vivir Rodando dijo...

Sólo he entrado para felicitarte por tu blog que acabo de descubrir. Un saludo y felicidades.